Tener una piscina con fugas es uno de los problemas más comunes y frustrantes para los propietarios. A simple vista puede parecer algo sin importancia, pero una pequeña pérdida de agua puede convertirse en un problema serio si no se detecta y soluciona a tiempo. Además del desperdicio de agua, las fugas pueden provocar daños estructurales, aumentar el consumo eléctrico y elevar notablemente los costes de mantenimiento.
En este artículo te explicamos cómo identificar una fuga, cuáles son sus causas más habituales y por qué es fundamental actuar cuanto antes.
Cómo saber si tienes una piscina con fugas
Detectar una piscina con fugas no siempre es sencillo, ya que no todas las pérdidas de agua son evidentes. Sin embargo, existen algunas señales claras que pueden ayudarte a identificar el problema:
- Descenso del nivel del agua más rápido de lo normal
- Necesidad constante de rellenar la piscina
- Aparición de humedades alrededor del vaso
- Grietas visibles en el revestimiento
- Zonas blandas o hundidas cerca de la piscina
Es importante diferenciar entre la evaporación natural y una fuga real. En verano, la evaporación puede ser mayor, pero si la pérdida es constante y significativa, lo más probable es que exista una fuga.
Causas más frecuentes de una piscina con fugas
Las fugas pueden tener diferentes orígenes, y conocerlos ayuda a prevenir futuros problemas.
Fugas en el vaso de la piscina
Las grietas en el vaso suelen aparecer por movimientos del terreno, asentamientos o una mala ejecución inicial. Con el tiempo, estas fisuras permiten que el agua se filtre lentamente, provocando una piscina con fugas difícil de detectar a simple vista.
Problemas en el sistema de tuberías
Las tuberías enterradas pueden deteriorarse por el paso del tiempo, cambios de temperatura o una instalación defectuosa. Una rotura en este sistema no solo causa pérdida de agua, sino que puede afectar al funcionamiento del sistema de filtración.
Skimmers, boquillas y focos
Los elementos empotrados en la piscina son puntos críticos. Un sellado deficiente o el desgaste de las juntas puede provocar pequeñas fugas que, acumuladas, generan un problema mayor.
Riesgos de no reparar una piscina con fugas
Ignorar una piscina con fugas puede tener consecuencias importantes a medio y largo plazo. Entre los principales riesgos se encuentran:
- Daños estructurales en el vaso de la piscina
- Desestabilización del terreno circundante
- Aumento del consumo de agua y electricidad
- Aparición de humedades y filtraciones en zonas cercanas
- Costes de reparación mucho más elevados
Actuar a tiempo no solo evita estos problemas, sino que alarga la vida útil de la piscina y mejora su seguridad.
Métodos profesionales para localizar fugas
Hoy en día existen técnicas avanzadas para detectar fugas sin necesidad de realizar obras invasivas. Los métodos profesionales permiten localizar con precisión el punto exacto de la pérdida, reduciendo costes y tiempos de reparación.
Entre los sistemas más utilizados se encuentran las pruebas de presión, el uso de colorantes específicos y tecnologías de detección acústica. Gracias a estas técnicas, es posible solucionar una piscina con fugas de forma rápida y eficaz.
La importancia de un mantenimiento adecuado
Un mantenimiento periódico es clave para evitar fugas. Revisar el estado del revestimiento, las juntas y el sistema hidráulico ayuda a detectar problemas antes de que se agraven. Además, contar con profesionales especializados garantiza que cualquier reparación se realice de forma correcta y duradera.
Confía en profesionales para solucionar una piscina con fugas
En Piscinas Cristayl contamos con la experiencia y los medios necesarios para construir, detectar y reparar cualquier piscina con fugas de manera eficaz y segura. Trabajamos con técnicas avanzadas que nos permiten localizar el problema sin obras innecesarias, ahorrando tiempo y dinero a nuestros clientes. Si notas una pérdida de agua o sospechas que tu piscina puede tener una fuga, contacta con nosotros y te asesoraremos sin compromiso para encontrar la mejor solución.
